LOMLOE y la competencia personal, social y de aprender a aprender

 En la entrada de hoy nos vamos a centrar en la LOMLOE, la ley educativa que rige el sistema educativo español, aprobada el 29 de diciembre de 2020. Esta nueva ley supuso la modificación de la Ley Orgánica de Educación de 2006 y la derogación de la LOMCE (ley educativa de 2013). 



Dentro de los cambios que supuso esta ley destacó mucho que establecía que el currículo está dirigido al desarrollo de las competencias. Según esta ley, las competencias son necesarias para el desarrollo personal, la empleabilidad, integración social, modo de vida saludable... Se desarrollan desde infantil hasta la vida adulta en todos los contextos que rodean a la persona (centro educativo sobre todo). Todas ellas se consideran igual de importantes y son las siguientes: 

  • Competencia en comunicación lingüística. 
  • Competencia plurilingüe.
  • Competencia matemática y en ciencia, tecnología e ingeniería.
  • Competencia digital
  • Competencia personal, social y de aprender a aprender 
  • Competencia ciudadana
  • Competencia emprendedora 
  • Competencia en conciencia y expresión culturales.



Todas ellas están explicadas en el siguiente enlace que he encontrado muy interesante y útil: 

En esta entrada explicaré en profundidad de qué trata la competencia personal, social y de aprender a aprender. Para mi gusto es una de las más importantes ya que concierne el aprendizaje de la persona, sus habilidades y capacidades sociales, considero que es primordial para el desarrollo de los niños.  

Se trata de la habilidad de reflexionar sobre uno mismo (autoconocerse), gestionar el tiempo y la información de manera eficaz, aprender a colaborar con otros, a adaptarse a los cambios, saber cómo hacer frente a lo desconocido, a identificar conductas que contraríen la convivencia, y, un aspecto que yo considero muy importante es contribuir al bienestar físico y emocional y ayudar en lo posible a la mejora del bienestar del resto. 

Podemos decir que esta competencia incluye tres competencias que se complementan entre sí:

  •  La competencia personal que tiene que ver con la propia persona (sus emociones, aprendizaje, la manera de afrontar los problemas, sus defectos y virtudes...). Se trata de aprender a autogestionarse de manera saludable. 
  • La competencia social en cuanto a que a través de la relación con compañeros y profesores trabajamos dicha competencia que es muy útil en el día a día. Se establecen normas de convivencia y respeto, se llegan a acuerdos, respetamos el turno de palabra... El objetivo es aprender a vivir de manera pacífica.
  • La competencia de aprender a aprender está basada en cómo y por qué aprendemos. Nos lleva al aprendizaje a lo largo de la vida. Supone saber empezar a aprender, gestionar ese aprendizaje y querer seguir aprendiendo constantemente. 



Por tanto, los principales aprendizajes que se buscan con esta competencia son los siguientes:

  • Códigos de conducta y normas de comunicación aceptados en las diferentes sociedades.
  • Ser consciente de las estrategias de aprendizaje que son más útiles para el/ella. 
  • Buscar oportunidades de trabajo o de educación lo más oportunas posibles durante toda la vida.
  • Saber aprender y trabajar tanto en equipo como solo.
  • Tolerancia para entender distintos puntos de vista, capacidad de sentir empatía y respetar al resto. 
Como ya he mencionado antes, esta competencia es clave para los niños, a mi parecer es increíblemente necesario que los niños, además de saber acerca de los diferentes contenidos, sepan cómo gestionar ese aprendizaje, qué les es útil a ellos y qué no. 
Es evidente que el temario es crucial, pero, como hemos visto en la asignatura de Teoría de la educación, es muy importante cumplir con el criterio de equilibrio que consiste en asegurar el desarrollo integral del alumno, es decir, no podemos formar alumnos que sepan mucho temario pero nada de relaciones sociales, de sus emociones... Es importante que le demos a los alumnos las herramientas necesarias para que aprendan a conocerse, a saber qué sienten, cómo gestionarlo y, sobre todo, desde mi perspectiva como alumna que ha tenido muchas dificultades para encontrar la mejor forma de estudiar o lo que me funcionaba mejor, es muy importante darles herramientas para que lo puedan descubrir lo antes posible. Es contraproducente querer que sepan todo el temario que se les imparte pero no enseñarles a procesarlo, estudiarlo o a gestionar el estrés que les puede causar. 

Por último, veremos cómo trabajar esta competencia en el aula. Una técnica didáctica que puede ser útil es el aprendizaje basado en proyectos, este tiene tres fases: plantear los objetivos, desarrollo del proyecto y evaluación. Vamos a desarrollar más cada paso para que se vea la forma en la que nos ayuda a desarrollar esta competencia. 
  1. Plantear los objetivos: este paso supone presentar el problema o proyecto a los niños. Es importante que se haga de manera que les llame la atención, por ejemplo preguntas que les motiven y despierten su curiosidad. También puede ser útil enseñarles a dónde tienen que llegar, es decir, el proyecto terminado para que tengan una guía y para retarles ("a ver si eres capaz de hacer esto"). 
  2. Desarrollo del proyecto: tras presentar el proyecto, deben formarse los equipos, lo mejor es que sean grupos pequeños (4 o 5) y que cada uno tenga unas habilidades distintas para que se complementen. De esta manera aprenden cosas nuevas y se fomenta el trabajo en equipo. También es importante que en este paso los niños se hagan preguntas acerca de lo que conocen o no sobre el proyecto y cómo pueden afrontar esta tarea, así aprenden a evaluar sus conocimientos y las estrategias que les pueden ser útiles para aprender. En este paso se incluye la planificación del proyecto y la investigación, es importante que además del trabajo en equipo deban trabajar de forma individual y que después compartan lo que han encontrado, para fomentar la autonomía. 
  3. Presentación y evaluación: tras haber trabajado el proyecto, lo presentarán a los compañeros (así también fomentan la competencia lingüística) y aquí se les pedirá que evalúen a los demás, a su propio grupo y a ellos mismos. De esta forma aprenden a ser críticos y a valorar lo que creen que han aportado y lo que podrían mejorar. Para este paso es muy útil proporcionarles una rúbrica. 


Esta es solo una de las técnicas, también se pueden plantear problemas o desafíos, estudios de caso,  se pueden hacer juegos de roles de manera que representen distintas profesiones o situaciones que tendrán que vivir en el futuro y les será útil conocer., hacer alguna actividad que implique usar ordenadores (así también desarrollan la competencia digital)..

Para los profesores es muy importante preguntarse constantemente si lo que plantean es interesante, si capta la atención de los niños y si es útil para ellos; también tienen que tener en cuenta que cada niño tiene unos ritmos diferentes de aprendizaje, por lo que no todos avanzarán o aprenderán al mismo tiempo. 


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